miércoles, agosto 25, 2021

Aquí están tus noches

Aquí están tus noches, en la arena del tiempo,

en el cambiante deseo que te imagina de luces.


Están las prohibidas alucinaciones repitiéndose

en olvidados pasados, en rumores distantes.


Tu voz era un tiempo donde reposaba mi sombra,

donde a menudo mis húmedos besos se agotaban. 


Tu mirada forjaba tibios destinos con mis versos,   

ideaba los efímeros pasos donde fingías poses.


Sé que aún llevas tus cabellos llenos de pausas,

llevas las ansias adornando tus lentas caderas.


Sé que aún te repites en la vigilia del espejo,

en la demora que revela el ardor de tus piernas.


Y están las pálidas alboradas llenas de símbolos,

llenas de la débil desazón que te invoca sin cesar.


Rolando del Pozo 

jueves, agosto 12, 2021

Fue necesario

Fue necesario escuchar la voz del limonero 

estirarse en tu plegaria de finos laberintos, 

en los jazmines aunando tus hondos versos

y en el vano presentir de tus ocultas manos. 


Suelo esconder tus visiones en mis poemas,

en el ocaso distante de un pausado mañana. 


Suelo incorporar mi alma en tus demorados

y diversos despertares, apenas presentidos.


Y suelo callar la índole de tus transgresiones

en la duración de mi nombre, en mi ceguera. 


Fue necesaria tu quebrada curva de amante

en los días resistiendo mis escasas sombras.


Fue necesario tu reflejo saciando mis noches,

resistiendo los embates de mi herida lujuria.


Rolando del Pozo

domingo, julio 25, 2021

Un verso

Un verso se cumple en mi alucinada memoria, 

en tu huella que fustiga los verbos de mi boca,

en los furtivos vuelos a tus desnudos silencios,

en un tiempo donde tu resplandor es mi caída. 


Se advierte el dolor en tu soledad de espacios,

en tus piernas asediadas por fogosos ardores.


Y te escondes en el mordiscar de tus tristezas, 

en tu piel que habla con un océano de pausas. 


Un verso se duplica en tus rosáceos costados,

en tus sigilos llenos de la sombra de tus senos.


Un verso persiste en el incendio de tu mirada,

en tus dispersos sueños despojados de besos.


Y mi voz se ausenta a tus persistentes ahogos,

a tus noches de gestos, a tus atrapados senos.


Rolando del Pozo

jueves, junio 17, 2021

La ilusión

La ilusión en nuestro amor sobrevive al tiempo, 

al presagio de volver a quererte en alguna otra vida, 

como los gemidos a tus viejos y repetidos nombres, 

como los espasmos a tus irrevocables pasiones.


Tus sueños describen círculos, solas habitaciones.

Describen los ciclos que se abren a tu inocencia, 

donde juzgas los verdores de mis envejecidas manos 

y los pasos que se repiten torpes en un espacio ajeno.


Te ausentas en la caricia que disuelve al mundo,

en el lento sujetar de tus sentidos y solos presentes, 

en la más abierta esquina de un temprano futuro.


Te ausentas en mi amplio cuerpo lleno de fantasías, 

en mis marchitos frenesíes por volver a recorrerte 

y colmarte de miradas donde sigues siendo del ayer.


Rolando del Pozo 

viernes, mayo 28, 2021

Reconozco

Reconozco el amor en la inercia de tus labios,

en la sombra rebosada por tus lentos pechos,

en tus sosegados rituales gastados y dispersos

que sólo saben del lugar que acunó tus besos.


Reconozco el olvido que se labra en tus pasos,

en el recíproco espejo pleno de tus imágenes

y en el orgullo que renace incierto y es testigo

que debo seguir ideando sueños con el tiempo.


Reconozco la gloria efímera de tus leves besos,

la sostenida expiación del amor en la esperanza

y la plegaria que es perdón en asidua ausencia.


Reconoces los besos que grabé en tus piernas,

mis rojos costados y los brillos en breves poses

y al amor con su fulgor avivando, tu lento sexo.


Rolando del Pozo

domingo, abril 25, 2021

Tu sombra

Tu sombra se ha vuelto el agitar de mis versos

en un dolor que atiende el perdón de un beso.


Recorro tu boca en susurros de lentas noches, 

librando tu mirada de la saciedad de la tierra.


Recorro tus fábulas en el poniente del espejo 

y camino con la respuesta a mil voces frívolas. 


Tu sombra delira letras, sueños y aloja la luna.

Tu sombra alza mis gritos cobrizos a tus cielos.


Se agotaron los signos en tus cielos sin pausas.

Se agotó la espera en las caricias de tu vientre.


Mi voz y los declives de tus senos son testigos 

del quieto letargo de mis versos recorriéndote. 


Despiertas y el tiempo te regresa a los sudores, 

al grato vivir soñando en espera de otra noche.


Rolando del Pozo

jueves, abril 01, 2021

Miro

Miro tu cuerpo en la memoria del mundo,

va borrando tu voz en las olvidadas fechas,

la lejanía en las perpetuas y viejas sombras

y las angustias de una vida poco anunciada.


La noche cambia de nombre en tus piernas

y hay más ruido en tus sosegadas posturas.


El perdón luce desolado en húmedos besos

augurando fogosas y retorcidas primaveras.


Miro al fondo de tu repetido y oculto vacío;

sus flancos se abren en tus abiertas heridas,

en mis culpas, asumiendo añejas condenas,

en mis anudadas manos y mis lentos versos.


Miro tu vientre que simula solas realidades;

tiene la consigna de elevarme en tus pausas,

de revivir los viejos dolos, las palabras rotas

y el urgido instante donde crecen mis ansias.


Rolando del Pozo

martes, marzo 09, 2021

El silencio

El silencio no puede existir sin agotar tus pechos,

sin presagiar el aroma de tu desmedida frescura,

sin permutar tu destino en suavidad de congojas.


Déjame mirar los alcances de tu amor de pausas,

de cielo invertido, de luz marina, de viento solar.


Mi alma está donde el presente se sostiene débil

y va dejando suspiros forjados con tus distancias.


Déjame extinguir tu aliento en jadeantes poesías.

Entre tus pánfilas piernas déjame tu dilatada voz.


Yo vivo un presente que se escurre en mis versos,

en tus desbocadas piernas migrando a la soledad.


Déjame gozar tus anunciados y escapados versos

en la paz de amarte despacio y liberarte en besos.

Y déjame tus augurios en el alivio de tenerte cerca.


Rolando del Pozo 

martes, marzo 02, 2021

Se dispersan

Se dispersan las ganas y los silencios en el viento.

Se retira tu cuerpo de esperas a vivir espejismos.

 

En tus piernas se repiten los quejidos de la noche.

Se repiten mis manos en los acechos de tu vientre.


He atrapado mi boca en la demora de tus pliegues. 

He abierto mis labios en los deslices de tus piernas.


La demora en tus piernas me llena de encuentros.

Me llena de círculos que confinan tus lentos pasos.


Se dispersa mi nombre en la súplica por tus besos.

Se dispersa la noche clamando por tu rostro ajeno. 


Y me lleno de asiduas agonías en cerradas salidas. 

Me lleno de una vida que se engalana en tus voces.


Y me bastan tus insensatos y esquivos argumentos

para llenarme del rostro falaz que te reclama fértil.


Rolando del Pozo 

domingo, enero 31, 2021

En mis finitos pasos

En mis finitos pasos todo se define en voces.

Se definen tus piernas en el reflejo de mi voz,

en un amor alimentado de inmutables besos,

en las horas que no se encuentran a sí mismas.


En tus cíclicos ardores se escriben las angustias.

Se escriben tus insolentes olvidos en mis manos,

en un tiempo que sella mis frases con tus senos

y reprende las imágenes agudas de tus piernas.


Y me esperan tus lamentos, los no maquillados,

los que no se olvidan en la llaneza de tu vientre,

en la simplicidad de mi boca aunando tus voces.


Me espera tu efímera naturaleza, la irrepetible,

la que habla de tus senos forjando duras fechas,

forjando el destino de multiplicarnos en el ayer.


Rolando del Pozo

sábado, enero 16, 2021

No puedo

No puedo saber del tiempo y su etéreo sentido

en las vastas imágenes que te recuperan silente.


No puedo saber de la luz y sus quebrados gemidos

en las caricias de vastas lejanías reclamando tu voz.


No pueden mis voces volverte de breves laberintos.

No pueden con tus irreducibles y secretas sombras.


En el ansioso deseo persiste el rumor de tus piernas,

incesantes y tiernas en la mirada repetida del espejo.


En tu asiduo vientre persisten mis besos demorados

y la lujuria espesa que alimenta mis viejas memorias.


Se ajustan mis sueños a la simetría de la esperanza,

al urdir de la noche en pausados y lentos universos.


Me ajusto a tus ganas en mis viejos e inertes versos

y me repito en los cielos de un persistente infierno.


Rolando del Pozo

viernes, diciembre 25, 2020

Sueles

Sueles tocar el pasado con tus venas

y conservas todavía la tarda congoja,

las claves de tus cansadas despedidas

y la lejanía en el agobio de tu reflejo.


La imagen de una oscura y lenta cruz

se vuelve la puerta de una aguda voz.

Se vuelve un ardiente eco a la deriva

en un cielo de temblores y memorias.


Sueles llenar tus espacios con ruegos

donde rechazas mi auténtico nombre.


Me invitas a recobrar los duros pasos

que has dejado escrito en mis errores.


El interior como un pretérito exterior

y los sacrificios en infinitos agravios.


Sueles tocar mis voces en mis pausas,

en las manías de un fastidioso pasado

y a los pies de un árbol lleno de luces

extrañamente benigno y demandante.


Rolando del Pozo

lunes, diciembre 07, 2020

Tengo

Tengo las edades de tu voz en mis versos, 

en los hálitos de un sereno viaje a tu piel, 

en los diálogos de solos y calmos tiempos.


Tengo las sombras efímeras de tus curvas 

fingiéndose el reflejo de una voz con ecos.


Las poses tardas de tus piernas se repiten

en los versos que se reavivan en el espejo.


Se repiten en la escapada luz de tus senos,

en tu boca de desazones y solos misterios. 


Tengo entre tus senos los afligidos versos, 

la creciente sed de tus puntuales pliegues.


Se repiten en mis labios tus partidas voces,

los sabores de ajustarme tardo a tus ganas 

y la rara felicidad de mezclarnos en el ayer.


Rolando del Pozo

miércoles, noviembre 18, 2020

A una ruidosa tarde

A un crujiente silencio me llevan tus pasos,

a tus pechos que se reavivan en mis labios,

a tu rosa que se abre en sosegadas heridas.


No importa mi memoria incitada en tu voz.

No importa el verso sacudido en tus labios.


A una ruidosa tarde me llevan tus círculos,

a una oculta saciedad llena de signos y luz.


Se repiten los sudores en oscuras visiones.

Se repiten las pasiones en agitadas cruces. 


No importan los sueños en tu tardo escape 

lleno de días, de lejanía, de brillos inciertos. 


A una ruidosa tarde regreso lleno de voces,

lleno de ilusiones, reclamando tus gemidos,

apelando a las noches donde te multiplicas.

 

Rolando del Pozo

miércoles, noviembre 04, 2020

Hoy

Hoy tus palabras acumulan breves paisajes.

Acumulan las formas agitadas de tus poses.


Hoy mis labios alientan las distantes pausas

y recogen los colores de tus vagas posturas.


El tiempo sabe llevar mis voces acorraladas 

en la idea de amarte con estas solas manos.


Hoy deliro en la voz trémula de tus pliegues, 

en escogidas luces donde te llenas de amor. 


Hoy llueve un sol lleno de miradas inversas, 

lleno de viajes donde se azuzan tus piernas.


Y basta el deseo de lucirte abierta en voces,

abierta en los labios de un vértigo indecible.


Bastan las múltiples distancias de este amor

que te dibuja cercada en un pausado candor.


Rolando del Pozo

sábado, octubre 24, 2020

Quiero

Quiero empaparme de tu susurrar pausado,

de tus ganas evocando el fulgor de mi boca,

del origen de mis demoras en tus ademanes

y de tu lúcido horizonte recogiendo el amor.


Quiero aunar tus piernas sueltas con el ayer,

con la silente noche agotando lunas violetas.


Quiero el sabor de tus lentos y sutiles labios

y lo mustio de tus calmosos círculos rosados.


Y sólo el presente merece tus raíces lunares 

y la antigua presencia de tus débiles albores.


Sólo el pasado explica tus aquietas reservas 

en la señal que se repite en tu erótico besar.


Quiero tus voces que lastiman mis angustias

y abren las puertas a un sacudido despertar. 


Rolando del Pozo

martes, octubre 06, 2020

Ves

Ves huyendo en vano los ruegos en las sombras,

en los reclamos donde eliges ignorar las noches. 


Ves los extendidos besos agitados en los gestos,

en las alucinaciones que te devuelven al pasado.  


Asumes lo libertino en nuestros breves ahogos,

en la versión extensa de una memoria con vida.


Asumes lo que empieza y se extingue en versos,

en tus pechos dilatados, definitivos e indelebles.


Ignoras la demora en mis apuradas debilidades.

Ignoras las palabras en mi breve piel extendida.


Tal vez sea insensato redimir tus frágiles llantos

en la leve vibración que reproduce tus llamadas.


Tal vez sea necesario imaginarte sumisa y débil 

en lo que persiste en un beso y te reclama fértil.


Rolando del Pozo

viernes, septiembre 25, 2020

Duermo

Duermo en la idea que envejece en tus senos,

en la historia que se repite entre madrugadas.


Duermo en las ganas que trascriben tus voces,

que reviven tus labios en un verso sin tapujos.


El tiempo es el espejismo que agota tu mirada,

es la nada en la simulada muerte de tus poses.


El tiempo es la mejor condena en tus costados,

en tus piernas que no terminan de extenuarse.


Duermo en las inconexas palabras del destino,

en las pausas que ignoran tu afligida saciedad.


Duermo en tus senos de regresos y distancias,

de pasado y futuro disueltos en torpes ahogos. 


Y el tiempo me regresa a tus círculos discretos,

a tus ruegos sazonados con mis limpios versos.


Rolando del Pozo

sábado, septiembre 12, 2020

Se van

Se van los suspiros formando las noches

y las densas máculas de tu tarda imagen.

 

Se van los anhelos en la torpeza del ayer,

en la mirada ciega donde se apura la paz.

 

La sangre se quiebra lenta en solas voces

y las lágrimas se parten en tu piel aunada.

 

Se escuchan mutilados deseos y apetitos

vibrando en los retratos de una vieja sala.

 

Se van los deseos detrás de lúcidos cielos

y el viento te devuelve húmeda y agotada.

 

Es inútil retrasar el porvenir en mis versos

y transferir una agotada realidad a mi voz.

 

Es inútil repetir mis manos en rojas flores,

en un adiós que no recuerda desaparecer.

 

Rolando del Pozo

jueves, agosto 27, 2020

He dejado

He dejado la luna en desgarradas soledades

agitando lo innegable en tu habitada silueta.

 

He dejado el amor en lo vasto de tus piernas

asimilando los rosados e inmensos mañanas.

 

Ser feliz importa mucho en cualquier pausa,

en tus largas sonrisas, en tus tardos pechos.

 

He llenado mi mundo de tus tiernas caricias.

Lo he llenado de una voz que sabe del dolor.

 

Hay un nunca y un siempre en tus flaquezas.

Hay un destino que mira sereno tus ardores.

 

He dejado mi aliento en tus débiles apetitos.

He dejado mis labios en tu pecho inexorable.

 

Y ser feliz importa en tus perpetuos círculos,

en la agonía de reclamarte llena de gemidos.

 

Rolando del Pozo