viernes, julio 03, 2020

Tus silencios

Tus silencios han escogido las vacilaciones,
las ideas que se recuperan en viejos signos.
Han escogido las puertas para volver atrás,
para colmar las horas con huidas y desvelos.

Tu voz se repite en serenos y tardos versos.
Se repite en las ansias por tus torpes senos.

Y te desvelas en las partidas que te dividen,
en los ecos agudos de tus desnudas piernas.
Te desvelas en los rastros de tu alma fresca,
en los sueños que alienan tu ciega inocencia.

Duele mi faz calma en tus atrevidos pliegues.
Duelen tus poses en mis torcidos espejismos.

Tus silencios son las flores en abiertas pausas,
son un puñado de voces disueltas en vocablos.

Rolando del Pozo

viernes, junio 05, 2020

Me divides

Me divides en la distancia, en la pesadilla
que respira tus labradas y tardas siluetas.

Me disuelves en tu secreta y viva fantasía
dispersa en la vista que disuelve la noche.

Y no logro saber los límites de tus piernas,
de tus labios en secretas puertas abiertas.

No logro dibujarte en perennes laberintos,
en los empeños de tus agitados orgasmos.

Me respiras en la aventura que no ideaste,
en la piel de retraídos enigmas y desgarros.

La noche se llena de los afanes de tu boca,
de tu tierna naturaleza en anunciado dolor.

No logro vestirme con tu alfabeto de rosas,
con el ligero viaje que olvidaste en el amor.

Rolando del Pozo

domingo, mayo 24, 2020

Fueron necesarios

Fueron necesarios los curiosos y lentos ecos
simulando sentencias en apresados espejos.

Fue necesaria la inexacta voz en mis poemas,
en los espacios que posponen tu azulada piel.

Tus piernas relegadas exponen viejas puertas
y las esquinas donde recojo tus tiernos besos.

Tus noches revelan el desorden de tus poses,
el caos donde recojo tu grave y lenta congoja.

Fue necesario el pausado decaer de tus años
para descubrirte en mis despojadas mañanas.

Fueron necesarias tus ansiosas, rojas visiones
para aliviar mis ahogos, en tus abiertos besos.

Tus noches se han llenado de abatidas ganas,
de ritos a los que regresas habituada al amor.

Rolando del Pozo

sábado, mayo 09, 2020

Mi soledad

Mi soledad sobrevive al idolatrado tiempo,
al presagio de volver a tus noches oscuras.

Mi soledad se reparte tus usados nombres,
se reparte el silencio en tus lentos círculos.

Mis angustias las reconoces en tus piernas.
Las reconoces en tus inevitables espasmos.

Mis ciclos están hechos de espacios ajenos,
de los verdores que se cierran en tus besos.

Dejaste dispares señales en abiertos signos.
Dejaste la puerta de tus ansiedades abierta.

Y me miras desde el retiro de tu habitación,
desde una soledad semejante a mis pausas.

Y me llamas desde el ayer en abiertas luces.
Me llamas desde el malestar de tu lenta voz.

Rolando del Pozo

domingo, mayo 03, 2020

Me falta

Me falta el perfume que se lleva el viento
a otras heridas alboradas que se reavivan.

Me falta la pausa alegre de un beso tierno
agarrado al deseo contenido en tu mirada.

Agarras el pasado con tus aladas sombras.
Agarras las fantasías aplazadas en tu boca.

¿Cómo nombrar tu boca en asiduos labios?
¿Cómo recoger tu piel en ofendidas voces?

El pasado reparte las horas en rojos vuelos.
Reparte las señales de un sediento destino.

Me falta tu sonrisa deshecha por las ganas.
Me falta tu corazón en el dilema de mi voz.

Me falta la visión de tus senos angustiados
en el apuro por cobijarte con largas noches.

Rolando del Pozo

miércoles, abril 29, 2020

Bajas

Bajas a los silencios llena de tenues distancias
y anuncias la espesura de tu detenido cuerpo.

Regresas por la calzada angosta de tus versos,
frágil por los besos que lastiman tus costados.

Bajas de las esquinas de un vientre irrepetible
a tu voz de sonrisas, a un orgasmo sin tiempo.

Regresas a vanas poses plenas de amor añejo.
Regresas al poniente de tu angustiada cadera.

No cesan las imágenes en este ardor de lunas;
me llenan de fluidos que te regresan agotada.

No cesas en la insolencia que te reclama fértil,
en los espejos que atavían nuestro largo viaje.

Regresas en nubes azuzadas por mi desespero,
por las ganas de volverte un poema sin pausas.

Rolando del Pozo

sábado, abril 25, 2020

Me reconoces

¿Me reconoces en tu vientre detenido?
¿Me reconoces en tus signos disueltos?

Tu incansable boca me vuelve la noche.
Me vuelve de saciedades en tus piernas.

Me has negado tus incitados recuerdos.
Me has llenado de tus versos truncados.

Tus placeres me vuelven a tus sombras.
Me vuelven a pausas diversas, agitadas.

Deja mis labios morir en tiernas señales.
Déjalos respirar tus muslos imperfectos.

¿Me reconoces en tu inmóvil contorno?
¿Me reconoces en tus perdidos pechos?

Déjame los ardores, los placeres nítidos.
Déjame el amor repitiéndose en mi vida.

Rolando del Pozo