miércoles, noviembre 18, 2020

A una ruidosa tarde

A un crujiente silencio me llevan tus pasos,

a tus pechos que se reavivan en mis labios,

a tu rosa que se abre en sosegadas heridas.


No importa mi memoria incitada en tu voz.

No importa el verso sacudido en tus labios.


A una ruidosa tarde me llevan tus círculos,

a una oculta saciedad llena de signos y luz.


Se repiten los sudores en oscuras visiones.

Se repiten las pasiones en agitadas cruces. 


No importan los sueños en tu tardo escape 

lleno de días, de lejanía, de brillos inciertos. 


A una ruidosa tarde regreso lleno de voces,

lleno de ilusiones, reclamando tus gemidos,

apelando a las noches donde te multiplicas.

 

Rolando del Pozo

miércoles, noviembre 04, 2020

Hoy

Hoy tus palabras acumulan breves paisajes.

Acumulan las formas agitadas de tus poses.


Hoy mis labios alientan las distantes pausas

y recogen los colores de tus vagas posturas.


El tiempo sabe llevar mis voces acorraladas 

en la idea de amarte con estas solas manos.


Hoy deliro en la voz trémula de tus pliegues, 

en escogidas luces donde te llenas de amor. 


Hoy llueve un sol lleno de miradas inversas, 

lleno de viajes donde se azuzan tus piernas.


Y basta el deseo de lucirte abierta en voces,

abierta en los labios de un vértigo indecible.


Bastan las múltiples distancias de este amor

que te dibuja cercada en un pausado candor.


Rolando del Pozo

sábado, octubre 24, 2020

Quiero

Quiero empaparme de tu susurrar pausado,

de tus ganas evocando el fulgor de mi boca,

del origen de mis demoras en tus ademanes

y de tu lúcido horizonte recogiendo el amor.


Quiero aunar tus piernas sueltas con el ayer,

con la silente noche agotando lunas violetas.


Quiero el sabor de tus lentos y sutiles labios

y lo mustio de tus calmosos círculos rosados.


Y sólo el presente merece tus raíces lunares 

y la antigua presencia de tus débiles albores.


Sólo el pasado explica tus aquietas reservas 

en la señal que se repite en tu erótico besar.


Quiero tus voces que lastiman mis angustias

y abren las puertas a un sacudido despertar. 


Rolando del Pozo

martes, octubre 06, 2020

Ves

Ves huyendo en vano los ruegos en las sombras,

en los reclamos donde eliges ignorar las noches. 


Ves los extendidos besos agitados en los gestos,

en las alucinaciones que te devuelven al pasado.  


Asumes lo libertino en nuestros breves ahogos,

en la versión extensa de una memoria con vida.


Asumes lo que empieza y se extingue en versos,

en tus pechos dilatados, definitivos e indelebles.


Ignoras la demora en mis apuradas debilidades.

Ignoras las palabras en mi breve piel extendida.


Tal vez sea insensato redimir tus frágiles llantos

en la leve vibración que reproduce tus llamadas.


Tal vez sea necesario imaginarte sumisa y débil 

en lo que persiste en un beso y te reclama fértil.


Rolando del Pozo

viernes, septiembre 25, 2020

Duermo

Duermo en la idea que envejece en tus senos,

en la historia que se repite entre madrugadas.


Duermo en las ganas que trascriben tus voces,

que reviven tus labios en un verso sin tapujos.


El tiempo es el espejismo que agota tu mirada,

es la nada en la simulada muerte de tus poses.


El tiempo es la mejor condena en tus costados,

en tus piernas que no terminan de extenuarse.


Duermo en las inconexas palabras del destino,

en las pausas que ignoran tu afligida saciedad.


Duermo en tus senos de regresos y distancias,

de pasado y futuro disueltos en torpes ahogos. 


Y el tiempo me regresa a tus círculos discretos,

a tus ruegos sazonados con mis limpios versos.


Rolando del Pozo

sábado, septiembre 12, 2020

Se van

Se van los suspiros formando las noches

y las densas máculas de tu tarda imagen.

 

Se van los anhelos en la torpeza del ayer,

en la mirada ciega donde se apura la paz.

 

La sangre se quiebra lenta en solas voces

y las lágrimas se parten en tu piel aunada.

 

Se escuchan mutilados deseos y apetitos

vibrando en los retratos de una vieja sala.

 

Se van los deseos detrás de lúcidos cielos

y el viento te devuelve húmeda y agotada.

 

Es inútil retrasar el porvenir en mis versos

y transferir una agotada realidad a mi voz.

 

Es inútil repetir mis manos en rojas flores,

en un adiós que no recuerda desaparecer.

 

Rolando del Pozo

jueves, agosto 27, 2020

He dejado

He dejado la luna en desgarradas soledades

agitando lo innegable en tu habitada silueta.

 

He dejado el amor en lo vasto de tus piernas

asimilando los rosados e inmensos mañanas.

 

Ser feliz importa mucho en cualquier pausa,

en tus largas sonrisas, en tus tardos pechos.

 

He llenado mi mundo de tus tiernas caricias.

Lo he llenado de una voz que sabe del dolor.

 

Hay un nunca y un siempre en tus flaquezas.

Hay un destino que mira sereno tus ardores.

 

He dejado mi aliento en tus débiles apetitos.

He dejado mis labios en tu pecho inexorable.

 

Y ser feliz importa en tus perpetuos círculos,

en la agonía de reclamarte llena de gemidos.

 

Rolando del Pozo