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viernes, enero 11, 2013
Hemos hablado
domingo, noviembre 25, 2012
Te levantas
Te levantas más pura que las alucinaciones que albergas,
jueves, octubre 11, 2012
Déjame
jueves, septiembre 13, 2012
En algún rincón
En algún rincón están los rasgos del pasado, la firmeza del futuro,
las imágenes de lo confuso y un porvenir de breves recuerdos.
Están las palabras que te respiran y te exhalan en visiones
y los sueños que suman la vida al diseño secreto de tus labios.
Están tus voces que elaboran el vuelo vacilante de mi existencia
y los ropajes de un día presto a los acechos de lo desconocido.
Apúrate en el canto de las flores, en el rocío que diluye paisajes.
Apresúrate en la quietud que se desdobla en risas y llantos
y en la memoria que te devuelve a mis retrasados días.
Y están tus inmóviles oraciones volcadas en la inocencia del jardín.
Están las improvisadas alquimias que envejecen con cada estación
y que cambian con los tintes de un futuro de sentencias.
Están los delirios de una noche de asombros,
un puñado de claveles donde se erigen los rostros del pasado
y la sustancia que se desliza por la garganta de ávido misterio.
Apúrate en los ruegos, las oraciones y las archivadas cartas.
Apresúrate en las precarias maquinaciones del tiempo.
Apresúrate en mis besos y en la fugacidad de mis sueños
y devuélveme tu identidad de flores y oraciones:
lo que me aleja y me regresa, a tus noches cerradas.
Rolando del Pozo
miércoles, julio 18, 2012
Hay algo
creciendo en la herida de un espeso adiós.
Hay algo en el tiempo hecho de voces amargas
como un latido de angustia y de pesares.
Daría estos versos de mar por tus largas noches
y las palabras del ayer por tu obstinado mirar.
Daría mis manos al dolor por tu abierto aroma
y las esquinas de los días por el silencio de tus senos.
Hay algo en el amor que llena la libertad de tu vientre
y puebla de blancas manos los sueños de mi soledad.
Hay algo en estos versos que te recuerda, adolorida,
llena de súplicas, purpúrea, de frescas y laxas poses.
Y estás tú, quejándote en los retratos, en las cartas,
generando orgasmos: la tempestad silente de tu vientre.
Rolando del Pozo
miércoles, junio 06, 2012
Tu historia
De tus rasgos queda un corazón que perdura en toda soledad.
De tus fechas queda el soplo donde crecen sombras despiadadas.
Amaste la distante primavera de besos y olvidos dispersos.
Amaste la estrecha voz, el fulmíneo orgullo del olvido.
Amaste lo poco que queda en el instante de lo incierto.
Lo que dejaste crece en los lugares que no compartimos,
se labra en los ajenos rostros de mi memoria
y es una condena con la forma del mundo.
Tu historia está en el castigo y perdón que elegiste por cielo.
Tu historia está en el recuerdo del primer ayer y el último adiós
y en la vida que aún se cumple donde lo demás ha desaparecido.
martes, abril 03, 2012
Se detienen
Se retira tu cuerpo húmedo y se repite en la sombra de una rosa.
Me pregunto qué detienen las sílabas en la mitad de tu espalda.
Me pregunto qué reposa dentro de tu fuego de manos.
El amor es el movimiento que agita mi infancia y que has traído en tus senos.
El amor es la quemadura que arranca los secretos de profundos gemidos.
Estás desnuda en las cenizas del viento, en las gastadas visiones.
Estás desnuda en los agitados puñales que exploran tus ganas.
Quiero el sorbo inútil de tu vientre, su tierra salada.
Quiero tu cuerpo de despertadas señales, de desmedidos sudores.
Se detienen el brioso espanto, las secas heridas, las venas abiertas.
Se detienen a darte el descanso de un tiempo segregado por el sexo.
Estás desnuda y tu armadura de besos se quiebra en el espasmo.
Cuelgan de tus rodillas los hombros del olvido, las ropas de lo efímero.
Estás desnuda y el amor se despierta en tus insaciables bocas.
Estás desnuda y tu sexo maltratado se levanta, en el secreto de una rosa.
Rolando del Pozo
domingo, marzo 04, 2012
He marcado
mi boca ha sido la orilla de tus cruces de fuego.
He marcado tu idioma con delirante silencio
y el tiempo sediento ha vertido mi inmóvil llamado.
Entre los gemidos y tu vientre algo muere y resucita;
entre lo lejano y ausente, tus labios son angustia y pasado.
He marcado tus penas con palabras y lágrimas fugaces.
He marcado tus ávidas piernas con locura de manos.
Tu vientre es un acorralado mar silente y delirante
y tus ganas son rosados pájaros de angustias y olvidos.
Tus pechos y su blancura, son pausas en mi ansiedad
y la soledad es un revertido sueño que devuelve saciedad.
He marcado tu cuerpo con fluidos maduros y tristeza.
Entre tus senos y vientre algo se muere de mis besos,
algo me devuelve al más atrevido de tus vértices,
y mis ganas se abren como una rosa nocturna y silenciosa.
Rolando del Pozo
lunes, febrero 13, 2012
Eres
Eres la espina y el llanto, la pausa y el movimiento
y en el querer, la entrega que se da con los ojos cerrados.
Eres el dolor que sube y baja en las razones de toda una vida.
Eres el sostenido ruego habituado al gemido y al grito
y en el deseo, el silencio que despierta noches perseguidas.
¿Recuerdas la lucha despierta y larga de nuestra realidad?
¿Recuerdas las partes de todas tus noches repartidas en sueños?
¿Recuerdas los inviernos invencibles guardados en rosas?
Eres de la lejanía, de la inmensidad en cielos inmóviles.
Eres la pálida lucha, las dilatadas fechas del futuro,
y en el amor, la herida dormida que reclama más dolor.
Rolando del Pozo
lunes, enero 30, 2012
Me duelen
esas que sacuden los fantasmas del adiós,
esas que se adhieren a la migración de la nostalgia
y son manos que se deslizan debajo del mundo.
Me duelen las voces que sirven para abrir sombras.
Sombras que son el precio del mismo atardecer
y son el reclamo de una piel encerrada en otra piel.
Me duele la piel que reclama tu orgasmo.
Orgasmo que conspira con la noche y el ayer
y es la imposible saciedad que anuncia tus piernas.
Me duelen tus pausas en los reflejos de otro tiempo.
Me duelen las soledades en los reflejos del amor.
Amor que es misterio, dolor y la pausa de otro adiós.
Rolando del Pozo
sábado, enero 07, 2012
Recuerdo
Recuerdo tu escritura de errantes palabras y minuciosas voces.
Recuerdo que me hablabas de tus prolijos atardeceres
con el rumor de tu piel, con el olor de tus piernas.
Tu mirada era el circular fulgor que esconde el mundo;
se abría en los sudores de un apremiante latido,
se cerraba para descifrar las transparencias de mi sexo.
Vivías mas allá de las señales del viento, donde todo se pierde.
Vivías de las acechanzas de una noche de delirios.Vivías ensayando tu presencia, tu mirada alerta, tu ego,
intentando olvidar lo que te consume y multiplica.
Recuerdo que en vano despojaste al sueño de su vuelo,
que llenabas tu vientre con las semillas del porvenir
y entre tus manos se multiplicaba lo que perdura.
Recuerdo que tus lágrimas eran la manera de dictarme tus ganas,
que tu presencia era la manera de anticiparme tu ausencia
y que tu amor era la manera de vivirte al borde de la inmensidad.
Rolando del Pozo
lunes, noviembre 28, 2011
Te arropas
lunes, noviembre 07, 2011
Desde tus palabras
Amaste el dolor recogido en las sombras,
la soledad que perdura entre alucinaciones,
el tiempo que se acorta en mis ritos verdes.
Desde tu voz dices a todos que olvidas.
Tu historia se escribe con las noches del ayer.
Se escribe en el descanso de mis versos,
en el soplo incansable de un amor de magias.
Desde tu condena se dispersan tus ruegos,
tus besos que aún se cumplen en mi boca,
tu suerte incierta donde alzo mis reclamos.
Desde el pálido adiós dices a todos que vives.
Vives dispersa en los gestos que no te conocieron.
Vives donde todos han muerto ya, reencarnada.
Rolando del Pozo
lunes, octubre 10, 2011
Están las imágenes de tu cuerpo
sombras cayendo en tu abandonado lecho;
olores persistiendo en frágiles sábanas;
sudores violetas resistiendo las llamadas de mis fechas.
Están las voces del ayer gimiendo en olvidados nombres.
Están los rumores de la infancia reposando en mi cabeza
como flores de un jardín cayendo inútilmente en el futuro.
¿Recuerdas las horas que dibujamos en lejanas memorias?
¿Recuerdas las pausas que abandonaron nuestros ruegos?
Están las imágenes del ayer:
húmedas alucinaciones estrechando amaneceres;
efímeros pechos descubriendo cielos inclinados;
silencios obstinados abandonando juventudes;
desolados juramentos migrando al olvido.
¿Recuerdas los temidos anuncios de solitarios besos?
¿Recuerdas el último invierno recogido en las ventanas?
Están las voces del recuerdo repitiéndose en el futuro.
Estamos los dos, compartiendo la misma soledad,
el mismo respiro y el largo destino que no nos deja envejecer.
Rolando del Pozo
domingo, septiembre 11, 2011
Tus susurros
de palabra en palabra para volver al fuego de mis ojos.
Se expanden en la consistencia de tus alucinaciones,
en las imágenes de tu boca que confirman la mía,
en las palabras que escriben visiones en mis reflejos.
Si pudiera encontrar las horas que cubrieron tus pechos
escribiría tus escapes con palabras de luz.
Si pudiera nombrarte en el pasado que se volvió porvenir
te escribiría con las sílabas ignoradas en la distancia.
Acá sólo se encuentra el patrimonio de tus desvaríos
y tus imágenes incrustadas en la piel de mi alma sedienta.
Se encuentran las visiones de un cielo infinito
y el llanto que es sonrisa en la vigilia de mis horas.
Tus susurros se expanden en el silencio nocturno de la luna.
Se expanden en la memoria que simula los días del ayer,
en el laberinto de un alma sin pausas,
en las voces que copian el instante que se repite en el tiempo
y nos plasma en la muerte que es vida, en el segundo que es eterno.
Rolando del Pozo
jueves, agosto 25, 2011
Te conocen
jueves, julio 28, 2011
Esa mirada
Esa que solía llegar en los soplos de otras horas;
la que retrocedía en los rituales de tu boca
y trazaba los signos del silencio.
Mirada de viajes lentos y desgastados atardeceres.
Mirada dibujada con los colores de la perduración.
No supe anunciar la superficie de sus pausas
ni logre comprender su abismo azul que me aspiraba.
Reconozco esa mirada pálida y transparente,
me dice que mi pasión esta llena de pasados,
que mis versos como espejos se repiten en otro espejo.
Reconozco esa mirada de tiempos diversos.
Esa que incita a descifrar augurios y extinguidos cielos.
Esa que ha decidido quedarse, en mis mudos recuerdos.
Rolando del Pozo
lunes, junio 27, 2011
Tanta luz
Pensé que las miradas se lavarían en los días del ayer.
Pensé que los nombres de prometido paraíso volverían.
¡Tanta luz inútil, sin dirección ni tiempo!
¡Tanta luz y todo se pudre entre mis manos!
Ya no me aguardan las insomnes preguntas.
Ya no me aguarda el espejismo del tiempo.
No me aguardan las voces que distrajeron la memoria.
¡Tanta luz y tanta oscuridad!
¡Tanta esperanza y tanto desamparo!
¿De qué destino me hablan?
¿Quién dijo que tanto esplendor y oscuridad me pertenecían?
Sólo deseo borrar mis letras, volver a escribir mis días.
¡Dios toma mis sombras, vuelve a contar mi historia!
Rolando del Pozo
jueves, junio 16, 2011
En nuestras ganas
lunes, mayo 30, 2011
Fragancia a fragancia
sábado, abril 30, 2011
Estas son las palabras
Son las señales que se entienden y desentienden en el infierno.
jueves, abril 14, 2011
De dolores y pausas
a tu mano de entregas y treguas,
a los desvelos de un viaje sereno,
a las pálidas fuerzas de tu voz en agonía.
Vuelvo al sueño precipitado en tus párpados.
Vuelvo a los vacíos de un llanto de formas agudas
y crezco en lo invadido por tus rumores,
por lo que se viste de cadenas y flores.
Estoy solo en las formas obstinadas del mañana.
Estoy solo en esta lluvia de desvaríos, de señas,
de despedidas que reemplazan las distancias.
Vuelvo de todas partes a los designios de tu rosa,
a los solitarios sudores que se deslizan en tu espalda.
Vuelvo a sazonar tu vientre que se inclina en mis ansias.
Rolando del Pozo