domingo, mayo 17, 2026

Geografía imposible

A veces regreso a ti por los pasillos del ayer,

como quien busca en un laberinto

la grieta exacta donde comienzan tus versos.

Sé que no estás,

pero tu sombra es un dolor que respira en mi voz

y deja su huella en cada amanecer torcido.


Te nombro,

y el tiempo se parte en dos en un viejo espejo:

una mitad guarda las horas que no vivimos,

la otra sangra con la luz que olvidamos compartir.

Ya temblaba este naufragio en mis manos;

pero yo te busco aún

entre los universos que inventé para no olvidarte.


Hay noches en que tu sombra me roza,

como si se hubiera escondido en mi piel

el incendio secreto de tu memoria.

Entonces arde la tierra,

cruje el silencio,

y mis ojos regresan a la geografía imposible 

donde aprendimos a perdernos.


Sin embargo sigues siendo ese umbral,

ese milagro que se esconde detrás de una puerta cerrada,

la promesa que tu voz habría tejido

con hilos arrancados del sueño y del destino.


Yo sigo de pie

en el borde donde tiemblan los que mucho aman,

esperando que una sola de tus voces

—la soñada, la que nunca dijo adiós—

regrese desde tus agotados horizontes

para levantarme otra vez.


Rolando del Pozo

No hay comentarios:

Publicar un comentario