Saturday, September 04, 2010

Te recuerdo

A pesar de las anunciadas y vigilantes distancias, te recuerdo.

Están tus besos profundos, envolviendo mis manos y boca.
Están tus gestos, las incompletas voces y tu alma distraída.

A pesar que las angustias son numerosas, mis noches son días.

Me duelen las señales de tu cuerpo en un mañana de silencios.
Me duelen tus manos que se inquietan en el azar de mis versos.

A pesar del tiempo, te descubro nueva, instantánea y eterna.

Me duelen los gestos de un porvenir que teje mis condenas.
Me duele la visión silente que reduce mis palabras a muecas.

He luchado con todas tus visiones, con todas tus memorias;
son la expresión de rituales ansiosos, extrañamente familiares.

Me duelen los vacíos inmensos a pesar de tenerte cerca y lejos.
Me duelen las perturbadas plegarias de tus miradas esquivas.

Me duelen los pulidos alientos y los radiantes rastros del alba.
Y está la más fiel de tus sombras negando turbada, tu ausencia.


Rolando del Pozo