Sunday, October 06, 2019

Llenaste

Llenaste las miradas de una noche de versos
con trazos que inscriben insomnes fantasías.

Llenaste cielos con las variaciones del temor,
con ganas ciegas y cálidas llenas de humedad.

Me demoro en tu saliva, en el ocaso del ardor,
en tu piel ajena a la sentencia que me redime.

Me demoro en tu vientre reclamando libertad,
tus ataviados labios, tus diversas encrucijadas.

Hoy tienes los símbolos de un amor de manos,
tienes los titubeos en tus acelerados empeños.

Hoy tienes las culpas, las intenciones esquivas,
y las fatales mentiras que se dibujan en tu piel.

Llenaste mi idioma con frases de fuscos versos
donde te inclinas sumisa, fría, sedienta de amor.


Rolando del Pozo

Monday, September 30, 2019

Son incontables


Son incontables las estrechas puertas en este viaje.
Viaje incierto, lleno de sombras y vacías distancias.

Son abundantes mis pliegues eludiendo tus siluetas,
tu irregular anatomía, tus lentas y esquivas miradas.

Tu rostro muta en sombras que retan a mis desvelos.
Tu rostro es la imagen de repetidos y volcados celos.

Tus sufridas penas se vuelven la inocencia en el azar.
Se vuelven la firmeza en tus afligidos y lentos labios.

Crecen las ganas y el ardor en un continuo oscurecer.
Crecen tus voces en la condena de vivirte en sudores.

Son inasibles tus mustios senos que desvelan pausas.
Son inútiles tus gestos sutilmente ajenos a esta huida.

Son copiosas las señales que te despojan en quimeras
y te vuelven las ganas en un abrir y cerrar de sombras.

Rolando del Pozo


Tuesday, September 03, 2019

Eres


Eres la puerta y la custodia que imagina espacios
en las estrechas bienvenidas de tus ávidos senos,
en el destierro de tus piernas, aunando mis besos.

Eres la insistencia en el albor, la memoria del ayer,
el insoluble ardor de laxas visiones cesando besos.

Insistir en tus gemidos te vuelve de secretos brillos,
te vuelve la indulgente pausa que procura mañanas.

Insistir en tus solares pliegues me llena de regresos,
de inútiles vocablos que frecuento en ávidos versos.

Eres la voz esquiva alargándose en íntimas siluetas,
en la deslumbrada embestida de mi apurada pelvis.

Giras en torno de una pena que te ajusta los flancos,
obligada a elaborar un infierno que devora tus años.

Eres a fin de cuentas, la respuesta a todas mis ganas,
el inasible caos que consume lentamente mis versos.

Rolando del Pozo

Saturday, April 13, 2019

Tu rostro

Tu rostro de esperas, tus manos apostando ciegas al destino
escriben la sosegada imagen que confundiste con la realidad.

Los espejismos se repiten en los temblores de vaga memoria
y tu sonrisa es el eco de una luna emancipada de tus piernas.

Me pregunto si la dulzura se repite en tu profanada ausencia.
Me pregunto si tu boca es el abrazo inevitable de la nostalgia.

Y me basta tu voz para sostenerme en tus secretos misterios.
Me basta tu cuerpo desatado en callada y pausada existencia.

Sonríen las impalpables noches llenas de vibrantes recuerdos.
Gimen las inconclusas plegarias en suspiros y pulidos futuros.

Y me basta el ayer en el fulgor que te encierra en claridades.
Me basta tu íntimo suspiro que me vuelve a un reverso cielo.

No resistas entonces que me disuelva en tu indeleble mirada.
No resistas que mis ganas sean la llamada pausada al candor.


Rolando del Pozo

Friday, January 18, 2019

No van a existir

No van a existir castigos en tu lecho lleno de espejos.
No van a existir misterios en tu boca vestida de lunas.

Tus recuerdos persisten formando agitados espasmos
donde te percibo llena de heridas insomnes, ansiosas.

Tus besos prolongan los golpes de acorralados dedos.
Prolongan mi cuerpo en tu vientre lleno de alboradas.

No van a existir condenas en tu cuerpo de noche y sol.
No van a existir dolores en tus leves y ligeros vértices.

No son mis manos las que dividen tus espesas siluetas.
No son mis labios los que abren tus ocultos escrúpulos.

La inocencia ha dejado de existir en tus cautos sudores.
La inocencia ha mutado en ruidos que asaltan mis voces.

Y existen los ritos donde se renuevan el ardor y el afán
y los conjuros son las voces que lastiman tu laxa pelvis.

Rolando del Pozo