Saturday, April 12, 2014

Han venido

Han venido los deseos y el llanto a alimentar tus miedos,
tal vez hasta las sombras de mis versos.
Han venido como animales a saborear los signos del ayer,
a traer distancias sin acertar con ninguna soledad.

Han venido a consumir el perfume de errantes gaviotas.
Han venido a repetirse debajo de tu sangre,
a reclamar paraísos donde crece la hiedra.

Y lloras en los espacios vivos debajo de mi voz.
Lloras para escarnecer tus horas inocentes,
para renovar paisajes que se revelan en ausencias.

Sobran los anuncios en tus manos angustiadas.
¿Huyen acaso los azares llevándose tus trampas?
¿Huyen acaso los gestos, mutados en delirios y puñales?

Han venido las preguntas, los gritos, los exorcismos,
las maquinaciones precarias de un olvidado pasado.

Y te desnudas en los asombros de una infancia olvidada.
Te desnudas en los colores de un tiempo sin regreso.

Vuelve a mi destino asombrada y delicada gaviota;
faltan los relieves de tu voz para atinar con cualquier luz.
Vuelve a tus provocaciones, a tus alumbrados dolores,
a tus soledades y a la herida final que abre este poema.



Rolando del Pozo

1 comment:

  1. Que buen poema escribiste, Rolando.
    Cierta herida se siente allí, o en todos los versos.
    Gracias por la belleza.
    Un abrazo

    m.

    ReplyDelete