Saturday, November 15, 2014

Me demoro

Me demoro en tus nombres, en tus figuras, en tus voces.
Me demoro en las distantes edades de tus pechos.

Has venido escondida en los llantos, alimentando al miedo.
Has venido a incendiar la demente soledad de mis besos.

Me demoro en la vida que has tejido con tus manos.
Me demoro en los delirios que precipito con tu ternura.

Y te abrazas a los anuncios de una angustiada inocencia.
Te abrazas a lo que respira detrás de un reclamo de luz.

¿Sabes del miedo en mis labios cuando reclamo tus gemidos?
¿Sabes del incendio en mis manos que me cierran tus cielos?

No sé de tus vuelos, de la historia de tus piernas, de tus gestos.
No sé de la furia detrás de tu ternura, de tus viajes diversos.

Me demoro en la vida que se posa en tu escarnecido sexo.
Me demoro en tu inocencia, en el reclamo de tus besos.

Y sólo sé que vuelves con cada noche, para declararte inocente,
para condenarme a vivir en tus demoradas y adoloridas poses.

Sólo sé que vuelves en el insomnio, en la migración de tus fluidos
y que vuelves a nacer, en la insoluble embestida de mi pelvis.



Rolando del Pozo

Saturday, August 16, 2014

Has dejado

Has dejado tu cuerpo junto al alba, vestido de lluvia,
rompiéndose en silencios, en la urgencia del rocío.

Has dejado los respiros sudorosos del alma, junto a este poema,
en la violencia de convulsionadas rosas, a los pies del futuro.

Has dejado la miseria, en palabras angustiadas, en rumores
que se esconden en mi garganta para que pare de escribir.

¿Quién dejará de soñar silencios en la brevedad de tus poses?
¿Quién beberá tus flores en la imagen de una puerta cerrada?

Cuídate de la verdad, sus huesos brillan como piedras preciosas.
Cuídate del destino, de lo que no existe en la memoria de mis versos.

Tu sombra salta de horizonte en horizonte, camino del espejo,
en busca de la locura que se vuelve un amor que nadie comenzó.

Tu sombra busca las visiones del mundo, sus dolores y las formas
que se agitan en la brevedad de un verso hasta fundirse en las horas.

¿Quién pagará el tributo a tus silenciosos viajes, a tus gestos?
¿Quién sumará distancias en los rostros débiles de tu memoria?

Has dejado lo que persiste, en las horas rechazadas por mis voces.
Has dejado tu sombra en la pared, para que te recuerde y calle.


Rolando del Pozo

Sunday, May 25, 2014

Te asusta

Te asusta la espera en la repetición del silencio.
Te asustan los recuerdos que construyen espejismos.
Te asustan las sucesivas voces que no se vuelven ecos.
¿Es acaso lo que ignorabas en tus noches inmóviles?

Un grupo de sombras busca asilo en tu mirada.
Un gesto se atreve a sorprenderse en tu silencio.
Una mirada burla la imagen que niega tu presencia.

¿Reconoces mi herida en los incesantes comienzos?
¿Reconoces el rumor de mis labios rompiéndose en palabras?

Te asusta no poder extenderte en las voces que negaste,
en las imágenes de un poema que tiembla en mi boca.

Te asusta no reconocer el abrazo que se abre en mi voz,
en mis alucinaciones, en lo que te escribe y te esconde.

Una ausencia se perpetua en la lectura del espejo.
Una nostalgia se niega a compartir sus silentes rostros.
Una voz me devuelve a falaces e interminables regresos.

Y en el espejo se desdoblan los versos que te reclaman,
que rechazan el insoportable destino de mis palabras,
de mis voces, de esta historia que se escribe sin comienzos.

Se desdoblan las voces, las visiones gimiendo en versos.
Se desdobla el amor saqueado en la aventura de quererte.
Se desdoblan en puñales y lamentos, reclamando mi muerte.



Rolando del Pozo

Saturday, April 12, 2014

Han venido

Han venido los deseos y el llanto a alimentar tus miedos,
tal vez hasta las sombras de mis versos.
Han venido como animales a saborear los signos del ayer,
a traer distancias sin acertar con ninguna soledad.

Han venido a consumir el perfume de errantes gaviotas.
Han venido a repetirse debajo de tu sangre,
a reclamar paraísos donde crece la hiedra.

Y lloras en los espacios vivos debajo de mi voz.
Lloras para escarnecer tus horas inocentes,
para renovar paisajes que se revelan en ausencias.

Sobran los anuncios en tus manos angustiadas.
¿Huyen acaso los azares llevándose tus trampas?
¿Huyen acaso los gestos, mutados en delirios y puñales?

Han venido las preguntas, los gritos, los exorcismos,
las maquinaciones precarias de un olvidado pasado.

Y te desnudas en los asombros de una infancia olvidada.
Te desnudas en los colores de un tiempo sin regreso.

Vuelve a mi destino asombrada y delicada gaviota;
faltan los relieves de tu voz para atinar con cualquier luz.
Vuelve a tus provocaciones, a tus alumbrados dolores,
a tus soledades y a la herida final que abre este poema.



Rolando del Pozo

Saturday, February 01, 2014

Me escribes

Me escribes con tus visiones, con tus miedos.
Me escribes con el eco de una lágrima ausente.

Sabes de mis culpas, de los colores ausentes en mi memoria.
Sabes que mendigo mi sueño sin alas, encerrado en tus versos.

Te desnudas en el destino que reclama tus ardores, tus señales.
Te desnudas en las palabras que se agitan en la edad de mis besos.

Han venido tus deseos como una sombra que lo abraza todo.
Han venido a despertar un ardor debajo de tus movimientos.

Y lloras en las melodías de la noche, en su oculta realidad.
Lloras por la ansiedad que se agita sedienta en mis sueños.

Me escribes en tus alimentados gemidos, en tus sazonados gritos.
¿Sabes acaso de mis temblores royendo tus esquinas abiertas?

Me escribes con el tejido que abraza tu colorida inocencia
y lloras en el eco de mi ansiedad, muriendo entre tus piernas.


Rolando del Pozo